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Jueves, 01 Octubre 2015 13:05

ENCUENTRO POR UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD Y UN CONOCIMIENTO AL SERVICIO DEL DESARROLLO CON EQUIDAD

Los trabajadores informáticos acompañamos a Daniel Scioli en el Encuentro por la Educación, la Ciencia y la Tecnología, celebrado ayer en el Aula Magna de la Facultad de Medicina de la UBA, en cuyo marco el gobernador de la Pcia. de Buenos Aires y próximo Presidente de todos los argentinos, rubricó el compromiso por la Educación, donde pauta con claridad las metas que se propone alcanzar, profundizando los logros de esta última década. Desde la expansión del Nivel Inicial hasta la reforma integral de la Escuela Secundaria, con el aumento de horas de clase a 190 anuales y la jerarquización de la carrera docente, el fortalecimiento de la educación técnico-profesional y la potenciación del Programa Conectar Igualdad, articulando la formación universitaria con el mundo del trabajo y la producción mediante el fomento del asociativismo público-privado, hasta la elevación de los presupuestos de Investigación de 0,6 al 1% y de Educación del 6 al 8%, este Compromiso configura el programa de gobierno en las áreas de Educación, Ciencia y Tecnología que los trabajadores tecnológicos y productores de Conocimiento vamos a respaldar el 25 de octubre en las urnas, para la VIctoria de la Argentina.

ENCUENTRO POR UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD Y UN CONOCIMIENTO AL SERVICIO DEL DESARROLLO CON EQUIDAD

COMPROMISO POR UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD

Más y mejor educación

La educación es un derecho social que se debe garantizar a toda la población, por eso el Estado es el actor protagónico capaz de diseñar y llevar a cabo políticas públicas educativas articuladas e integrales que hagan posible su efectivo ejercicio.

Las conquistas de estos últimos 12 años dan cuenta de un proyecto que pone a la educación como pilar fundamental para garantizar un desarrollo igualitario del país, y al Estado como garante de su concreción. La Ley N° 26.075 de Financiamiento Educativo, sancionada en el año 2005, estableció el incremento de la inversión a un 6% del PBI, permitiendo hacer efectiva la voluntad política de constituir un Estado activo en la defensa de los derechos educativos y avanzar en las transformaciones que ello requiere.

Con estas bases, es momento de consolidar y profundizar los logros y asumir los nuevos desafíos definidos por Ley de Educación Nacional, N° 26206, sancionada con grandes consensos parlamentarios y sociales, para una educación de calidad que permita la plena inclusión de los niños, niñas y jóvenes argentinos en las escuelas. Para ello se requerirá nuevamente un aumento progresivo y constante de la inversión en educación que acompañe la profundización de las acciones que debemos asumir en los próximos años.

No hay herramienta de mayor transformación y movilidad social que una educación de calidad para todas y todos. Si bien resta mucho por hacer nuestro sistema educativo es parte sustancial de un fuerte proceso transformador de nuestras realidades.

En esto, también las universidades tienen un rol central. Distintos procesos de transformación como los cambios que produjo la Reforma del 18, el establecimiento de la gratuidad en el 49, y los procesos de democratización y expansión de los últimos años, han permitido que hoy como nunca antes tantos jóvenes abracen el derecho a una educación superior en un sistema universitario con autonomía responsable, vigoroso, democrático y federal.

Con la educación se fortalece y consolida un modelo de país que apuesta al desarrollo con inclusión y justicia social. Nos comprometemos a seguir trabajando para que todos nuestros niños, niñas y adolescentes tengan una educación con calidad que los siga convocando a la escuela para aprender, crecer y desarrollar integralmente sus capacidades

Es la escuela la principal institución que forma para la construcción de una sociedad más justa y democrática. Sólo vamos a estar satisfechos el día que la escuela permita no sólo el ingreso y el egreso de todos nuestros niños, niñas y jóvenes, sino el día que también logre transmitir aquello que promete enseñar.

Los 10 puntos que se desarrollan abarcan políticas educativas integrales en todos los niveles, y serán eje rector de nuestra futura administración.

Scioli - Facultad de Medicina

1. EXPANSIÓN DEL NIVEL INICIAL. Sabemos que cuanto antes ingresen nuestros niños al sistema educativo, más posibilidades tiene la escuela de asegurar la permanencia con igualdad de oportunidades. Por eso nuestro compromiso es garantizar el 100% de escolarización en las salas de 4 años y avanzar en la universalización de la sala de 3. Se dará prioridad a la incorporación de los niños de sectores menos favorecidos de la población y los que residen en zonas rurales, que son quienes necesitan una escolarización más temprana.

Debemos fortalecer también el compromiso con las primeras infancias continuando con las políticas de protección y promoción de derechos. Para lograr una cobertura más inmediata, contamos con salas en las que la comunidad ha avanzado en diferentes estrategias para la atención y cuidado de los niños de menos de 3 años. Espacios que bajo la responsabilidad del Estado y en el marco de la Ley Nº 27.064 del 2014, cumplirán con las exigencias de calidad que la atención de la primera infancia requiere.

2. AUMENTO DE LAS HORAS DE ESCOLARIDAD. No se trata sólo de extender el tiempo, sino de una estrategia para generar oportunidades de acceso para todos a los conocimientos. Nuestro propósito es ampliar el tiempo en que los niños, niñas y adolescentes participan de diversas experiencias formativas que incluyan: practicar actividad física y deportes, participar de experiencias artísticas, manejar una segunda lengua, desarrollar y explorar con actividades científicas y tecnológicas. Ello requerirá invertir en infraestructura adecuada que permita llevar adelante esta medida. Al mismo tiempo, seguiremos profundizando las propuestas llevadas adelante para garantizar la continuidad pedagógica permanente, los 190 días de clases enseñando todo a todos, todos los días, con educación de calidad y centralidad en el conocimiento.

3. AMPLIAR EL EGRESO Y REFORMAR INTEGRALMENTE LA ESCUELA SECUNDARIA. Lograr que nuestros jóvenes puedan terminar la escuela es nuestra prioridad. Por ello vamos a trabajar para que los estudiantes accedan a una educación secundaria de calidad, incorporando 500.000 estudiantes y 100.000 egresados más en los próximos cuatro años, avanzando en el cumplimiento de la ley, alcanzando un 80% de graduación en el nivel. Este desafío requiere entre otras cosas de adecuaciones edilicias por las que nos comprometemos a trabajar. Pero sobre todo nos proponemos alcanzar, en forma gradual y sistemática, el cumplimiento de la Ley de Educación Nacional, que establece la obligatoriedad del nivel y esto se garantiza alcanzando la meta de que todos nuestros jóvenes no sólo ingresen, sino que todos aprendan y todos egresen de la escuela secundaria.

Pero creemos que es tiempo de ir por más. Queremos profundizar lo que se propone en las resoluciones del Consejo Federal de Educación para el nivel, donde se acuerda la inclusión de nuevas formas para la enseñanza que amplíen las oportunidades de aprender. Necesitamos una escuela más exigente. La escuela secundaria debe revisar sus formatos para ser un espacio que enseñe con calidad. Por eso le daremos impulso a una escuela con docentes y directivos a tiempo completo, incorporando tutores, consejeros y equipos interdisciplinarios que puedan dedicarle el tiempo que la tarea cotidiana. Queremos una escuela que aproveche intensiva e integralmente el tiempo de aprender.

Ampliar el plan PROGRESAR y el PLAN FINES, posibilitando que todos aquellos jóvenes y adultos que aún no han completado la escolaridad obligatoria, puedan finalizarla, es un camino para alcanzar ese objetivo.

4. FORTALECIMIENTO DE LA EDUCACIÓN TÉCNICO PROFESIONAL. Un proyecto de país resulta inseparable de un proyecto educativo. Vamos a estrechar el vínculo de la educación secundaria, y en particular de la escuela técnica, con el mundo del trabajo y de la producción reconociendo que el sistema educativo puede aportar al desarrollo productivo local, nacional y regional. En todos los últimos años de la escuela secundaria proponemos incorporar programas de “aprender a emprender”, vinculación con el desarrollo local, talleres vocacionales y desarrollar un programa de becas estratégicas para el desarrollo productivo en áreas definidas como prioritarias por el Estado.

5. UNA ESCUELA DE CARA A LOS NUEVOS LENGUAJES DEL SIGLO XXI. No podemos entrar al siglo XXI con las herramientas del siglo XIX. La escritura es una actividad en la que estamos continuamente involucrados, aunque ha dejado de ser manuscrita y ya no se reduce exclusivamente a los caracteres del alfabeto. El desafío y el compromiso es ampliar los esfuerzos iniciados en el Plan Conectar Igualdad y convertir a cada escuela, cada aula, en un ambiente que promueva la alfabetización digital. Al mismo tiempo, proponemos promover en cada escuela la universalización de una segunda lengua electiva, y otras dimensiones que permiten formar desde una concepción humanista a los ciudadanos protagonistas del siglo XXI. Siguiendo el camino que nos marca la Ley de Educación Nacional, nos proponemos formar sujetos responsables, que sean capaces de utilizar el conocimiento como herramienta para comprender y transformar su entorno y de situarse como participantes activos en un mundo en permanente cambio.

6. EVALUACIÓN PARA UNA EDUCACIÓN DE CALIDAD. La evaluación es un proceso permanente, integral, formativo e indispensable para saber si los esfuerzos invertidos rinden sus frutos. Su función no es establecer rankings, ni estigmatizar a las escuelas, sino saber en qué fallamos y en qué debemos mejorar en cada provincia, localidad y escuela. Nos fijaremos metas de calidad muy exigentes y las vamos a cumplir. Estas metas serán evaluadas anualmente. En el marco del Consejo Nacional de Calidad de la Educación, establecido en el artículo 98 de la Ley de Educación Nacional proponemos la creación del Observatorio Nacional para la producción de conocimiento en educación, para construir indicadores acerca de la calidad de la experiencia escolar.

7. JERARQUIZACIÓN Y FORTALECIMIENTO DE LA CARRERA Y LA PROFESIÓN DOCENTE. Para que los cambios sean reales y efectivos tienen que entrar al aula de la mano del docente. De otra manera, quedan fuera de la escuela. Por eso creemos indispensable a partir de un trabajo participativo, jerarquizar y diversificar la carrera docente de acuerdo a lo que plantea la Ley de Educación Nacional. Dar condiciones para la formación de equipos docentes, directivos y de supervisores que superen el trabajo solitario y fragmentado. Concebimos el trabajo docente como trabajo colectivo. La clave del mejoramiento de la calidad de la educación, es sin lugar a dudas, la calidad de la formación y las condiciones del trabajo del docente. Ellos serán sujetos protagonistas en los próximos tiempos. Los cambios se realizan con los docentes en forma colectiva y colaborativa y con el valioso apoyo de los sindicatos de la educación, no sin ellos y mucho menos contra ellos. Asimismo se fortalecerán las instituciones responsables de la formación de futuros docentes, y se ampliarán las oportunidades de formación permanente en servicio iniciado por Nuestra Escuela. Por otra parte, el apoyo a la escolaridad de niños y jóvenes requiere el desarrollo de tareas que van más allá del dar clase. Impulsaremos una carrera docente que capitalice la experiencia en beneficio del sistema educativo en su conjunto, permitiendo que los maestros y profesores más experimentados continúen enseñando y a la vez coordinen espacios de intercambio y reflexión entre sus pares o se involucren en proyectos institucionales, que acompañen la tarea de sus colegas más jóvenes, asumiendo funciones de coordinación de ciclos o departamentos. Este trabajo será prioritario y tendrá el mayor esfuerzo de nuestra gestión. Esta jerarquización tiene que tener su correlato en un reconocimiento salarial docente y en su formación inicial y permanente como política prioritaria del Estado Nacional.

8. PROGRAMA NACIONAL DE FORTALECIMIENTO PEDAGÓGICO A LAS ESCUELAS CON MÁS NECESIDADES EDUCATIVAS. Queremos ofrecer a las provincias un programa de acción intensiva en aquellas escuelas que tienen un mayor desafío para lograr condiciones de equidad, de modo tal que la desigualdad socio-económica no se traduzca en desigualdad educativa. Integrarán este programa cerca del 25% de las escuelas primarias y secundarias del país. Estas escuelas recibirán apoyo técnico, pedagógico y financiero para configurar una red de escuelas que sean líderes en promover cambios que permitan que todos aprendan lo que la escuela tiene para enseñarles y completen su escolaridad.

También nos comprometemos al trabajo articulado con las provincias para fortalecer todas las escuelas que reciben estudiantes de las poblaciones rurales, de los pueblos indígenas, las escuelas con internado, las que incluyen a los niños, niñas y adolescentes con discapacidad, las escuelas de gestión comunitaria, la educación de jóvenes y adultos, la educación domiciliaria y la educación en contextos de encierro.

9. EDUCACIÓN SUPERIOR AL SERVICIO DE UN MODELO DE PAÍS. El desarrollo científico y tecnológico que transita nuestro país debe buscar sustento en el conocimiento que se produce en las universidades. Es mucho lo que se ha hecho para poner la universidad de cara a las necesidades de la sociedad sobre todo ampliando enormemente la democratización del acceso, y mayores oportunidades mediante la creación de nuevas universidades. Es necesario profundizar el camino iniciado. Las universidades y los institutos de investigación universitarios, deben comprometerse activamente con un proyecto de país. Esto implica, entre otras cuestiones, la planificación de carreras estratégicas que acompañen las necesidades de desarrollo productivo, científico y tecnológico de la sociedad.

Queremos una universidad para el desarrollo nacional soberano, una universidad que forme profesionales con pensamiento crítico y reflexivo, e investigue con el objetivo prioritario de resolver problemas de los argentinos. Para ello consideramos eje central iniciar un proceso de consulta y discusión para reformar la Ley de Educación Superior, con amplia participación de todos los actores del sistema universitario. De igual forma, se debe ampliar el sistema de programas estratégicos para el desarrollo productivo. Instrumentar un activo programa de movilidad e intercambio de docentes y estudiantes de grado y posgrado en nuestra región, en el marco de una profunda integración con el MERCOSUR, la UNASUR y otros procesos regionales. Continuar con la política de incrementar el presupuesto universitario, especialmente para los planes de inversión en infraestructura universitaria.

10. LA ESCUELA SOLA NO PUEDE. NUEVO COMPROMISO ESCUELA Y SOCIEDAD. Las transformaciones sociales permanentes nos marcan el desafío de volver a pensar las maneras de convivir, enseñar y aprender en la escuela. Pero sabemos que la escuela sola no puede. Convocamos a toda la sociedad: las familias y la comunidad en su conjunto, los propios estudiantes, los medios de comunicación, referentes sociales, organizaciones de la sociedad civil, representantes empresariales y sindicales, para asumir un nuevo compromiso entre la sociedad y la escuela. Se debe fortalecer el rol del Consejo Federal de Educación y sus órganos consultivos, como espacio de consenso y articulación de las políticas educativas entre la Nación y las provincias; su instrumentación se hará basándose en acuerdos con cada una de las provincias, apoyando su gestión y responsabilidad en el sistema educativo. La educación es un derecho que el Estado debe garantizar, pero el involucramiento de todos los actores es una condición imprescindible para garantizar el éxito de las políticas públicas.